Respirar es un acto banal e inconsciente. Sin embargo, no sólo la vida depede de ello, sino también la salud. Una Respiración correcta es una terapia que soluciona problemas físicos y psíquicos.

Woman Holding up "Breathe" Sign

La salud depende de nuestra forma de respirar: esta función vital ejerce una acción esencial sobre la circulación de la sangre, la asimilación de los alimentos, la combustión de las grasas, las emociones…etc. Transtornos como la fatiga, hipertensión, nerviosismo, insomnio, dolores, exceso de estrés…pueden aliviarse aprendiendo simplemente a respirar.

Hoy en día se respira mal, de forma superficial. En vez de utilizar al máximo nuestra capacidad torácica, nos contentamos con un mínimo que nos permita mantenernos vivos, pero así nos privamos de los miles de beneficios que esta función tan asombrosa nos da. Si respiramos mal, insuficientemente o en una atmósfera insalubre, toda nuestra maquinaria se resiente y nos sentimos fatigados y enfermos. ¿Cuántas veces nos detenemos a pensar en cómo estamos respirando? Cuando vivimos cambios emocionales imprevistos que afectan nuestras actividades cotidianas, ¿Somos capaces de notar cómo se altera nuestra respiración? Sobre la respiración influyen no sólo la condición física y la salud orgánica, también lo hacen los pensamientos y las emociones, por lo que podemos decir que la respiración es al mismo tiempo psicológica, pues influye sobre nuestra mente y nuestras emociones. Una respiración consciente nos ayuda a liberar tensiones, agresiones y conflictos, conscientes o inconscientes, que sobrecargan nuestro cuerpo de energía negativa, permitiéndonos recuperar la energía positiva. Así que toda nuestra vida depende de la intensidad con que respiramos. Ser conscientes de nuestra respiración nos permite tener una vida más sana.

Cuando decidimos ser dueños de nuestra respiración y la asumimos conscientemente, nos conectamos a través de ésta con las partes olvidadas de nosotros mismos, asimilando el poder del aire que nos une a todas las fuerzas del universo y la existencia. Al trabajar la respiración consciente podemos aumentar y reforzar sus beneficios, utilizándola incluso como una poderosa herramienta terapéutica de la cual nos podemos aprovechar en cualquier momento para favorecer nuestra salud física y emocional, reducir los niveles de estrés, mejorar nuestros estados de ánimo, incrementar nuestra capacidad mental y física, alcanzar un estado de calma e incluso llegar a reducir o controlar el dolor. Al restablecer la conexción con nuestra respiración, abrimos las puertas de ese manantial de salud vinculado al cuerpo, la mente y a las diferentes energías emocionales.

Recuerda lo siguiente. Cuando nuestra respiración es lenta y profunda, nuestra mente está en calma y, cuando consecuencia, todo aquello que decimos es mucho más pausado y nace de la reflexión. En cambio, cuando nuestra respiración es agitada y superficial, nuestra mente se disipara y caemos en viejas trampas que nos hacen decir lo primero que se nos pasa por la cabeza, a veces, hiriendo a otros o haciéndonos las víctimas.

Respirar, pensar, sentir y hablar forman parte de un todo perfectamente engranado que nos hace ser como somos y también nos hace presentarnos al mundo del modo en que lo hacemos. En nuestras manos tenemos la posibilidad de detener cualquier situación que atente contra nuestra salud física y emocional. Y para ello, sólo tenemos que hacer una cosa: respirar. Pero respirar bien y conscientemente. Permitir esa forma de respiración hará que todo se vuelva a colocar en el lugar que le corresponde. RESPIRA….

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